Lunes 28 Noviembre, 2016 | Publicado a las 9:45 · Actualizado a las 9:45

Fundación Chinquihue fortalece industria acuícola con nueva técnica para cuantificar larvas de chorito.

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La innovadora metodología se enmarca en la ejecución del proyecto “Desarrollo de una mitilicultura sustentable mediante el manejo integral de la captación de semilla, incorporando inmunodetección de larvas y repoblación de bancos en AMERB”, que cuenta con el apoyo del Gobierno Regional a través de su Fondo de Innovación para la Competitividad, FIC.

 

 

 

 

La técnica será aplicada a fines de noviembre en las áreas de captación de semillas de choritos de tres sindicatos del Fiordo de Reloncaví en la Región de Los Lagos. Permite identificar y cuantificar con precisión las larvas de chorito, para que los pescadores mitilicultores  sepan cuándo colocar sus colectores para captar semilla y con ello, mantener y mejorar la producción de esta actividad.

Un antes y un después en la aplicación científica para el desarrollo de la acuicultura chilena,  marca la implementación de una nueva técnica de inmunodetección de larvas de chorito que Fundación Chinquihue, organización sin fines de lucro dedicada hace más de 20 años a potenciar el desarrollo sostenible de la pesca artesanal en el país, se encuentra desarrollando en el sector del Fiordo de Reloncaví, en la Región de Los Lagos.

“Se trata de una metodología basada en los Test de Elisa, creada por profesionales españoles que trabajan en inmunología, quienes desarrollaron un anticuerpo específico tras cerca de cinco años de investigaciones que se fija sólo a la larva del chorito,”, explicó Viviana Videla, directora del proyecto.

“La producción de chorito es la segunda actividad más importante de la acuicultura chilena. Su ciclo de reproducción depende de la producción de semillas que surgen de las larvas, lo que hace relevante incorporar nuevas tecnologías para resguardar el recurso, del cual dependen muchos pescadores artesanales, pero también empresas de la industria acuícola. Por esta razón decidimos presentar este proyecto FIC y abordar la situación desde lo que sabemos hacer”  señaló Videla, agregando que “hasta ahora, saber cuántas larvas hay en el agua dependía solamente de la experiencia del observador. Esta técnica de anticuerpo monoclonal, permite que este anticuerpo se fije sólo a la larva de chorito. Se realiza un procedimiento que marca exclusivamente a esta última, quedando destacada con un amarillo fosforescente en medio de las demás, lo que permite hacer un conteo, una valoración numérica directa. La técnica del microscopio y del ojo experto tienen un cierto grado de error, y con esta innovación esperamos que esto ya no ocurra”, precisó.

La técnica de inmunodetección es una de dos líneas de acción del proyecto FIC que Fundación Chinquihue está trabajando con los Sindicatos Bosquemar, Cochamó y Sotomó del Fiordo de Reloncaví. El objetivo central de la iniciativa, es mantener y mejorar la actividad de producción y captación de semilla de chorito de los pescadores que se dedican a esa actividad en dicho lugar. Por lo anterior, el proyecto también aborda la repoblación de los bancos naturales de chorito, que son la fuente de larvas que luego se transformarán en semillas, ya que el año 2009 a través de otros estudios de Fundación, se detectó una baja sustancial en los bancos.

En este contexto, se ha trabajado desde diciembre de 2015 en coordinación con los pescadores. Inicialmente se evaluó el real estado de los bancos de chorito de sus áreas de manejo antes de repoblar, para posteriormente distribuir semillas en el fondo marino.

Tanto las semillas como el apoyo logístico del proyecto para cumplir con estas fases de evaluación y siembra fueron adquiridas a los mismos sindicatos beneficiarios, para que sus integrantes se familiarizaran con el proceso y sean capaces de continuar con él una vez que el proyecto concluya.

La planificación de la iniciativa FIC ejecutada por Fundación Chinquihue, contempla también talleres para mejorar los emprendimientos de los pescadores mitilicultores; una capacitación para que puedan encargarse de los procesos de repoblación de choritos. Es decir, que sepan cómo colocar las semillas en el ambiente; que identifiquen los organismos nocivos para sus cultivos, y aprender a usar una planilla Excel que se diseñó para ellos, donde ingresen los datos de sus muestreos para evaluar el estado de sus bancos naturales de chorito.

Según explica la directora del proyecto, “lo relevante aquí es que están participando los pescadores. Ellos mismos se están haciendo el hábito, fortaleciendo su emprendimiento. Estamos muy contentos con los resultados de este proyecto”, concluyó.

 

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