Sebastián Piñera asume la presidencia con un Congreso dirigido por socialistas.

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Menos de media hora duró el rito republicano que da oficialmente inicio al segundo mandato de Sebastián Piñera. En el Congreso, antes, se votó,  Tal como se había acordado previamente en el bloque de centro izquierda: la diputada Maya Fernández y el senador Carlos Montes ambos socialistas. 

Tal como lo establece el protocolo, justo al mediodía se inició la ceremonia de traspaso de mando. Con el Congreso pleno, el rito partió con la entrada de la presidenta Michelle Bachelet al Salón de Honor, lugar donde hizo entrega de la banda y las insignias que la envisten como mandataria.

Temprano, los senadores habían confirmado a Carlos Montes como el presidente de la Cámara Alta para este 2018, motivo por el cual fue el encargado de recibir los signos patrios y entregárselos a Sebastián Piñera luego que este jurara como mandatario.

Primero se procedió a leer el acta del Tribunal Calificador de Elecciones que declaraba como presidente al representante de Chile Vamos, momento en que sus adeptos aplaudían su nombre.

Sentada, la mandataria intentaba contener la emoción. Por segunda vez entregaba el mando al otro signo político. Su rictus denotaba la poca alegría que profesaba en el momento.

Invitándolo a entrar, Piñera ingresó al Salón de Honor. Tal como lo señala la organización del protocolo, los asistentes se pusieron de pie y entre aplausos recibieron al nuevo presidente del país. Uno de los pocos que se restaron de la ovación fue el diputado PS Marcelo Díaz.

Leyendo lo que dicta la norma, Montes inició el juramento: “Señor presidente electo, juráis y prometéis asumir en el cargo”. Si juro, contestó sonriente en el empresario.

El Himno Nacional puso término a la primera parte del traspaso de mando, cuando Michelle Bachelet abandonó el lugar, dando inicio al juramento del nuevo gabinete, protocolo encabezado por el Secretario del Interior, Rodrigo Ubilla.

En la salida de la mandataria, los aplausos cayeron desde los asistentes. En su paso por la alfombra roja del Salón de Honor se detuvo a despedirse de beso de Marcelo Díaz, más distante hizo lo mismo con Carolina Goic y Guido Girardi. Frente a Alejandro Guillier, también en primera fila, no se detuvo. Tampoco frente a Álvaro Elizalde, su ex ministro de Estado, quien hizo el ademán de acercarse, pero no fue tomado en cuenta.

Entre los asistentes, más de 1 mil personas, se encontraban todos los miembros del Congreso, además del gabinete saliente y entrante. Presidentes de Estado como México, Argentina, Bolivia, Brasil y Ecuador; taambién  representantes de gobierno de una veintena de estados de diversos puntos del planeta.

Pese a que estaba previsto que se extendiera por más de una hora, el cambio de mando duró oficialmente 24 minutos, convirtiéndose en una de las ceremonias más cortas de la historia chilena.

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